miércoles, 3 de febrero de 2016

Síndrome de Guillain-Barré

El síndrome de Guillain-Barré, es un trastorno neurológico autoinmune en el que el sistema inmunitario del cuerpo ataca a una parte del sistema nervioso periférico, la mielina, que es la capa aislante que recubre los nervios. Cuando esto sucede, los nervios no pueden enviar las señales de forma eficaz; los músculos pierden su capacidad de responder a las órdenes del encéfalo y éste recibe menos señales sensoriales del resto del cuerpo. El resultado es la incapacidad de sentir calor, dolor y otras sensaciones, además de paralizar progresivamente varios músculos del cuerpo.

Historia

Desde los inicios del siglo XIX aparecieron en la literatura médica informes sobre cuadros de entumecimiento con debilidad que evolucionaban por un período corto y recuperación espontánea. La mejor descripción del síndrome de Guillain Barré (SGB) en esa época se atribuyó al francés Jean Baptiste Octave Landry de Tesilla, quién en 1859 introdujo el término parálisis aguda ascendente, y postuló que la condición se producía después de otras enfermedades y que tenía una mortalidad del 20%, aun cuando la autopsia en uno de sus pacientes no habría mostrado proceso patológico alguno que explicara el cuadro clínico.

Westphal fue el primero en usar el epónimo "parálisis ascendente de Landry, (PAL)" cuando informó de cuatro pacientes con este síndrome que fallecieron de insuficiencia respiratoria en 1876. En la autopsia de un caso de PAL, Mills encontró degeneración de los nervios periféricos. En 1892 se introdujo el término polineuritis febril aguda encontrándose características similares a las del SGB, con la diferencia de que los pacientes presentaban fiebre.

A principio del siglo XX, durante la primera Guerra Mundial, Georges Charles Guillain y Jean-Alexandre Barré  ejercían como médicos dentro de las filas del ejército francés; allí conocieron a dos soldados que padecían una parálisis parcial, pero que posteriormente se recuperaron de ese trastorno.

En 1916, Guillain, Barré y Strohl, quienes llevaron a cabo los respectivos estudios electrofisiológicos, publicaron un informe sobre este trastorno. En él   señalaron la afectación de los reflejos, mencionando un rasgo especial o distintivo: un aumento en la concentración de proteínas en el líquido cefalorraquídeo (LCR) sin elevación en el número de células (disociación albúmino-citológica) lo que constituyó un descubrimiento crucial para la época.

El término síndrome de Guillain-Barré se emplea por primera vez en 1927, en una presentación efectuada por Dragonescu y Claudian siendo introducidos por Barré en persona; por razones desconocidas, el nombre de Strohl se omitió en dicha presentación y no se reconoció que el síndrome fuera descrito previamente por Landry. En 1936, Alajouanine y colaboradores describieron dos pacientes con diplejia facial que murieron de insuficiencia respiratoria en los cuales los nervios periféricos presentaban infiltración segmentaria por mononucleares (linfocitos y monocitos), lo que sugería la naturaleza inflamatoria del proceso. En 1949 Haymaker y Kernohan informan de 50 pacientes fatales en los cuales durante los primeros días del proceso solamente se encontraba edema en los nervios y raíces periféricos seguido eventualmente de desmielinización y en cierto grado de degeneración de los axones e infiltración linfocitaria tardía.

Waksman y Adams en 1955, producen experimentalmente polineuritis alérgica en conejos mediante la administración de una mezcla de nervios periféricos y adyuvantes, señalan la similitud de los hallazgos clínicos y patológicos con el SGB. Estos hallazgos fueron corroborados posteriormente por Asbury y colaboradores en 19 pacientes que fallecieron de SGB. Prineas quienes demuestran con microscopía electrónica la patogénesis de la desmielinización y la subsiguiente reparación. Muchos de los casos descritos por diferentes autores no cumplen con el criterio diagnóstico establecido por Guillain y su grupo.

En 1956 Charles Miller Fisher, un neurólogo canadiense, describe el síndrome que lleva su nombre en tres pacientes en los que encuentra oftalmoplejia externa aguda (parálisis en los ojos), reflejos pupilares disminuidos, ataxia (pérdida de balance), y arreflexia (ausencia de reflejos tendinosos profundos). Dos de los pacientes no padecieron ninguna debilidad; el restante mostró una parálisis facial y posible debilidad. Los tres se recobraron espontáneamente. Debido a que algunos pacientes con SGB podían padecer oftalmoplejia, y a que había otras similitudes, el Dr. Fisher concluyó que los tres pacientes habían sufrido un desorden compatible con Guillain Barré.

Causas

El síndrome de Guillain-Barré es un trastorno autoinmunitario. En un trastorno inmunitario, el sistema inmunitario del cuerpo se ataca a sí mismo por error. Se desconoce la causa exacta del síndrome de Guillain-Barré. Este síndrome puede presentarse a cualquier edad y es más común en personas de ambos sexos entre los 30 y 50 años.

El síndrome de Guillain-Barré puede presentarse junto a infecciones de los virus o bacterias, tales como:
  • Influenza
  • Algunas enfermedades gastrointestinales
  • Neumonía por micoplasma
  • El VIH, el virus que causa SIDA (muy raro)
  • Herpes simple
  • Mononucleosis
También puede ocurrir con otras afecciones como:
El síndrome de Guillain-Barré daña partes de los nervios. Este daño a los nervios causa hormigueo, debilidad muscular y parálisis. Este síndrome a menudo afecta la cubierta del nervio (vaina de mielina). Este daño se denomina desmielinización y lleva a que las señales nerviosas se movilicen de manera más lenta. El daño a otras partes del nervio puede hacer que dicho nervio deje de trabajar.

Los especialistas neurólogos explican que  tal síndrome se produce por el ataque del propio sistema inmunológico al sistema nervioso, para ser específico, la capa que recubre el nervio, (mielina), se desgasta, lo que permite que se llegue de manera directa al nervio el cual es el encargado de enviar las señales necesarias al encéfalo para permitir accionar los músculos de la persona.

La parálisis de los miembros inferiores resalta como el principal síntoma del trastorno; luego, de manera ascendente se ve comprometido el resto del cuerpo, pudiendo abarcar el sistema respiratorio, siendo así causa de muerte. Sin embargo, señalan los especialistas que esto no es lo común en la enfermedad, ya que si el cuadro patológico es tratado a tiempo se puede lograr un resultado totalmente positivo, siempre y cuando se reciba el tratamiento adecuado y la rehabilitación necesaria para recuperar el movimiento de los músculos, cosa que en algunas ocasiones sucede de manera espontánea.


Según el Protocolo sobre el Manejo del Síndrome de Guillain-Barré, por tratarse de una emergencia neurológica, debe ser diagnosticada como tal. El tratamiento debe ser instaurado a la brevedad, independientemente de la causa. Los pacientes en los cuales se sospeche la presencia de dicha patología, deben ser ingresados a centros hospitalarios que dispongan de Servicio de Neurología, Servicio de Hematología, Banco de Sangre con máquina de aféresis, Unidad de Cuidados Intensivos con disponibilidad inmediata de ventilación mecánica.

Síntomas

Los síntomas de Guillain-Barré pueden empeorar de manera muy rápida. Es posible que pasen solamente algunas horas hasta que aparezcan los síntomas más graves, pero también es común que la debilidad vaya aumentando durante varios días.

La debilidad muscular o la pérdida de la función muscular (parálisis) afecta ambos lados del cuerpo. En la mayoría de los casos, comienza en las piernas y luego se disemina a los brazos, lo cual se denomina parálisis ascendente.

Si la inflamación afecta los nervios del tórax y del diafragma (el gran músculo bajo los pulmones que le ayuda a respirar) y esos músculos están débiles, se puede requerir asistencia respiratoria.

Otros signos y síntomas típicos del SGB son:
  • Pérdida de reflejos tendinosos en brazos y piernas.
  • Entumecimiento (pérdida leve de la sensibilidad) u hormigueo.
  • Dolor o sensibilidad muscular (puede ser un dolor similar a un calambre).
  • Movimiento descoordinado (no puede caminar sin ayuda).
  • Hipotensión arterial o control deficiente de la presión arterial.
  • Frecuencia cardíaca anormal.
Otros síntomas pueden ser:
  • Visión borrosa y visión doble.
  • Torpeza y caídas.
  • Dificultad para mover los músculos de la cara.
  • Contracciones musculares.
  • Sentir los latidos del corazón (palpitaciones).
Síntomas de emergencia (busque ayuda médica inmediata):
  • Ausencia temporal de la respiración.
  • No puede respirar profundamente.
  • Dificultad respiratoria.
  • Dificultad para deglutir.
  • Babeo.
  • Desmayo.
  • Sentirse mareado al pararse.
Pruebas y exámenes

Un antecedente de debilidad muscular creciente y parálisis puede ser un signo del síndrome de Guillain-Barré, especialmente si hubo una enfermedad reciente.

Un examen médico puede mostrar debilidad muscular. También puede haber problemas con la presión arterial y la frecuencia cardiaca. Estas son funciones que están controladas automáticamente por el sistema nervioso. El examen también puede mostrar que los reflejos, como el reflejo aquíleo o rotuliano, han disminuido o están ausentes.

Puede haber signos de disminución de la respiración, ocasionada por la parálisis de los músculos respiratorios.

Se pueden hacer los siguientes exámenes:
Tratamiento

No existe cura para el síndrome del Guillain-Barré. El tratamiento está encaminado a reducir los síntomas, tratar las complicaciones y acelerar la recuperación.

En las primeras etapas de la enfermedad, se puede administrar un tratamiento llamado aféresis o plasmaféresis. Este tratamiento implica eliminar o bloquear las proteínas, (anticuerpos), que atacan las células nerviosas. Otro tratamiento consiste en la aplicación de inmunoglobulina intravenosa (IgIV). Ambos tratamientos conducen a un mejoramiento más rápido y son igualmente efectivos. 

Pero no existe ninguna ventaja para el uso de ambos tratamientos al mismo tiempo. Otros tratamientos ayudan a reducir la inflamación.

Cuando los síntomas sean graves, se necesitará tratamiento en el hospital y probablemente se suministre respiración artificial. 

Otros tratamientos en el hospital se centran en la prevención de complicaciones y pueden incluir:
  • Anticoagulantes para prevenir la formación de coágulos sanguíneos
  • Soporte respiratorio o un tubo de respiración y un respirador si el diafragma está débil
  • Analgésicos u otros medicamentos para tratar el dolor
  • Posicionamiento adecuado del cuerpo y una sonda de alimentación para prevenir el ahogamiento durante las comidas, en caso de que los músculos empleados para la deglución estén débiles
  • Fisioterapia para ayudar a mantener los músculos y las articulaciones saludables
Grupos de apoyo

Guillain-Barré Syndrome Foundation International: www.gbs-cidp.org

Expectativas (pronóstico)

La recuperación puede tardar semanas, meses o años. La mayoría de las personas sobreviven y se recuperan por completo. En algunas personas, la debilidad leve puede persistir. El desenlace clínico probablemente es bueno cuando los síntomas desaparecen dentro de un período de tres semanas después de haber comenzado por primera vez.

Las posibles complicaciones del SGB incluyen:
  • Dificultad respiratoria (insuficiencia para respirar)
  • Acortamiento de los tejidos en las articulaciones (contracturas) u otras deformidades
  • Coágulos de sangre (trombosis venosa profunda) que se forman cuando la persona con SGB está inactiva o tiene que permanecer en la cama
  • Aumento del riesgo de infecciones
  • Presión arterial baja o inestable
  • Parálisis permanente
  • Neumonía
  • Daño a la piel (úlceras)
  • Broncoaspiración de alimentos o líquidos
Cuándo contactar a un profesional médico

Busque asistencia médica inmediata si tiene cualquiera de estos síntomas:
  • Problemas para tomar respiraciones profundas.
  • Disminución de la sensibilidad (sensaciones).
  • Dificultad respiratoria.
  • Dificultad para deglutir.
  • Desmayos.
  • Pérdida de la fuerza en las piernas que empeora con el tiempo.
Nombres alternativos

SGB; Polineuritis idiopática aguda; Polineuropatía inflamatoria aguda; Polineuritis infecciosa; Síndrome de Landry-Guillain-Barré; Polineuropatía desmielinizante inflamatoria aguda; Parálisis ascendente

Referencias
Katri B, Koontz D. Disorders of the peripheral nerves. In: Daroff RB, Fenichel GM, Jankovic J, Mazziotta JC, eds. Bradley's Neurology in Clinical Practice. 6th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2012: chap 76.
Mittal MK, Wijdicks EFM. Muscular paralysis. In: Parrillo JE, Delinger RP, eds. Critical Care Medicine: Principles of Diagnosis and Management in the Adult. 4th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2014: chap 64.
Walling AD, Dickson G. Guillain-Barre syndrome. Am Fam Physician. 2013; 87:191-197.

Fuentes:



Lactancia y medicamentos


El tema de la lactancia materna es uno de los motivos que generan más ansiedad y preocupación, sobre todo cuando la madre necesita tomarse uno o varios medicamentos ya sea vía oral, tópica, oftálmica, etc. Algunas de las frases más habituales que se encuentran en fichas técnicas y prospectos de los medicamentos dicen algo así como “Se desconoce si el fármaco *tal* se excreta en la leche humana”. “No se han realizado estudios en mujeres en periodo de lactación”.” No se debe utilizar el fármaco *tal* durante el periodo de lactancia.”
En Octubre de 2015, el boletín del Australian Prescriber publicó un artículo sobre medicamentos y lactancia. Pasamos a resumir lo que consideramos más destacado y útil:

Factores que influyen en la concentración del medicamento en la leche:

o    La concentración del fármaco en el plasma materno (a mayor volumen de distribución del fármaco, menor será la concentración plasmática materna, y menor por tanto la concentración en la leche).

o    % de unión a proteínas plasmáticas maternas (a mayor % de unión a proteínas plasmáticas menor será la cantidad libre en plasma, por lo que menor cantidad disponible para difundirse a la leche materna)

o    Tamaño molecular del fármaco (a mayor tamaño molecular, más difícil será que pase a la leche materna)

o    Grado de ionización. Para que atraviese las membranas el fármaco debe estar en su forma no ionizada. La regla nemotécnica es “La madre es lo básico”. El pH del plasma de la madre es 7,4, ligeramente más básico que el de la leche (pH de la leche= 7,2). Esto se traduce en que los fármacos de carácter básico suelen retenerse en la leche materna, y los de carácter ácido quedan más retenidos en el plasma materno, dificultándose así su difusión a la leche materna.

o    Liposolubilidad. Los fármacos más liposolubles pueden quedar disueltos en las gotitas de grasa de la leche y pasar así al bebé.

o    Farmacogenómica de la madre. Por ejemplo, se sabe que dosis repetidas de codeína en una madre cuyo fenotipo sea de metabolizador rápido del CYP450 2D6, acumula cantidades significativas de morfina en el plasma materno, que pasa rápidamente a la leche pudiendo causar depresión del sistema nervioso central e incluso la muerte en el bebe.

Factores que influyen en el riesgo de efectos adversos en el bebe:
o    La sincronización de la toma. Si se alimenta al bebe justo antes de tomar el medicamento, es más probable que el bebe reciba la concentración más baja posible del fármaco (Este principio no se cumple con los fármacos de larga semivida).

o     Dado que la capacidad de metabolización y excreción de los fármacos en los bebes es menor, la toxicidad de por sí de los fármacos está aumentada.

o    Biodisponibilidad oral. Algunos medicamentos presentes en la leche materna pueden ser destruidos por el intestino del bebe o no absorberse vía oral.

o    Cantidad de leche ingerida. Se estima que la cantidad de leche que toma un bebe con lactancia materna exclusiva es de 150 ml/kg/día. Cuando se ofrece el pecho sólo por la noche en bebes más mayores el volumen de leche ingerido es menor.

o    Dosis relativa en el bebe. Se refiere a la dosis que recibe el bebe, en función de la dosis que toma la madre, y se expresa como un porcentaje. Se establece por lo general que dosis relativas por encima del 10% son el dintel hipotético para empezar a preocuparse.

o    Edad del bebe. La capacidad de metabolización y excreción de los bebes al nacer es sólo de 1/3 respecto a cuando tienen 7-8 meses. Una revisión encontró que la mayoría de efectos adversos de los medicamentos ocurridos durante la lactancia acontecieron en recién nacidos de menos de dos meses de vida, y raramente suceden en bebes de más de 6 meses.

Ejemplos de fármacos contraindicados durante la lactancia (extraído y traducido de Australian Prescriber Vol 38 Nº 5 Oct 2015)
Medicamento
Comentario
Amiodarona
Larga semivida, molécula que contiene yodo y podría afectar la función tiroidea del bebe
Antineoplásicos
Leucopenia, supresión de la médula ósea
Sales de oro
Rash, nefritis, alteraciones hematológicas
Litio
Lactancia sólo factible bajo rigurosa monitorización
Radio fármacos
Contactar con el servicio de información obstétrico
Retinoides (orales)
Riesgo potencial de efectos adversos graves

Como colofón pasamos a recopilar las dos fuentes de consulta que creemos de interés.
o    e-lactancia.org de la asociación APILAM.

Base de datos puesta en marcha desde el 2002 por un grupo de pediatras españoles, que proporciona información gratuita sobre la lactancia y compatibilidad con medicamentos, plantas, enfermedades y procedimientos médicos. A fecha 2 de febrero 2016 contiene información sobre más de 1.700 productos que catalogan según una escala de riesgo de 4 niveles.


 
La información se presenta mediante un breve resumen en el comentario, y se proponen alternativas de prescripción (cuando así se consideran). Hay un apartado sobre otros nombres (se expresa en otros idiomas o mediante la nomenclatura USAN u otras) , listado de marcas comerciales en diferentes países que contienen dicho principio activo, y encuadra al principio activo según el grupo farmacológico al que pertenece según la clasificación ATC de la Organización Mundial de la Salud. Continúan con un apartado que resume la farmacocinética del medicamento (en dónde sabido bien lo que hemos resumido más arriba, te puede orientar mucho).
Como dato muy recomendable, la sección de bibliografía. Te lista y enlaza a los artículos y fuentes de información en los que se basan para clasificar ellos el riesgo. También se aporta la fecha de la última revisión. Puedes conocer que fuentes de información utilizan sistemáticamente para mantener actualizada la base de datos en la sección de Conócenos.
Se pueden ver las consultas más frecuentes desde su apartado de cifras. En el último año, el rey de las consultas fue el ibuprofeno (más de 313.000 veces consultado), seguido de paracetamol, amoxicilina, loratadina, diclofenaco,…. También se puede ver el perfil de usuario que consulta la web y los países de origen de las consultas.
o    LactMed

Base de datos on-line de la U.S National Library of Medicine americana, sobre medicamentos y otros productos y lactancia. Se actualiza mensualmente y existe una versión app gratuita para dispositivos móviles iPhone y Android. Incorpora en los informes también un resumen, y hay un apartado específico sobre niveles de fármaco en la madre y en el bebe lactante. Utilizan la metodología Naranjo para definir si un posible efecto adverso de un medicamento en un bebe es “definido”, “probable”, “posible” o “incierto”. También aporta fármacos alternativos, un apartado de referencias bibliográficas y la fecha de la última revisión. Utiliza la nomenclatura USAN.
Fuente: Hemosleido