viernes, 20 de marzo de 2015

Cada vez más mujeres con cáncer de mama optan por extirparse los dos senos



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El número de mujeres diagnosticadas de un cáncer de mama que se someten a una doble mastectomía preventiva (extirpación de las dos mamas), está en aumento. Así lo constata una investigación que se publica en «JAMA» en la que se señala que, al menos en California (EE.UU.), el porcentaje de mujeres que deciden someterse a una doble mastectomía se ha incrementado sustancialmente en los últimos años, a pesar de que este procedimiento no se asocia con un menor riesgo de muerte frente a la cirugía conservadora de la mama más radioterapia.

El estudio realizado por investigadores de la Universidad de Stanford ha analizado a cerca de 190.000 mujeres diagnosticadas de un cáncer de mama entre 1998 y 2011 y es el primero que ha comparado de forma directa las tasas de supervivencia de las tres intervenciones quirúrgicas más habituales para el manejo de esta enfermedad: mastectomía bilateral (extirpación de ambos senos), mastectomía unilateral (extirpación de la mama afectada), y la tumorectomía (la eliminación selectiva de tejido canceroso dentro de la mama), más radioterapia.

Los datos muestran que en 2011 hasta un 12% de las pacientes con cáncer de mama recién diagnosticadas optó por una mastectomía bilateral, a pesar de la incertidumbre en cuanto a si este enfoque es mejor que otras alternativas. Ahora ya no hay espacio para la duda: este estudio disipa gran parte de esa incertidumbre al no hallar mayores niveles de supervivencia por la extirpación de ambos senos. «Podemos asegurar sin duda alguna que someterse a una mastectomía bilateral no supone una mejor supervivencia», subraya la autora del trabajo, Allison Kurian.

Someterse a una mastectomía bilateral no supone una mejor supervivencia

Kurian recuerda además que una mastectomía es un procedimiento muy complejo que puede requerir tiempo de recuperación e implicar la reconstrucción del pecho, mientras que la lumpectomía es mucho menos invasiva y tiene un periodo de recuperación más corto. A pesar de ello, apunta la experta, el análisis ha revelado una tasa de supervivencia ligeramente menor entre las mujeres que se sometieron a una mastectomía unilateral.

Casos mediáticos como el de la actriz Angelina Jolie, la cantante Anastacia o nuestra ex Miss Universo, Alicia Machado, podrían estar influyendo en las decisiones de algunas mujeres. Según una reciente investigación publicada en «JAMA Surgery», alrededor del 70% de las mujeres que decide extirparse ambos pechos después de un diagnóstico de cáncer de mama lo hacen a pesar de que el riesgo de que el tumor se extienda a su mama sana sea muy bajo (En España no se alcanzan estas cifras de un 70%, pero cada vez hay más solicitudes). Lo aseguró una investigación del Comprehensive Cancer Center de la Universidad de Michigan (EE.UU.) y que parece confirmar el aumento de esta cirugía preventiva, pero mucho más agresiva, denominada mastectomía profiláctica contralateral, en las mujeres diagnosticadas de una cáncer de mama y que además plantea la cuestión sobre si se está produciendo un sobretratamiento de estas pacientes.
 
Preguntas con respuesta

En este nuevo trabajo, explica Scarlett Gómez, se ofrece respuestas sobre si hay determinados tipos de pacientes más susceptibles a someterse a una mastectomía bilateral y si existen diferencias relativas en la mortalidad entre los tres procedimientos. Y el trabajo da respuesta a todas estas cuestiones gracias a los datos del Registro de Cáncer de California, que cubre a casi todas las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama de este estado. El registro además se ha mejorado con la información sobre los factores que pueden influir en una decisión de tratamiento, incluyendo su situación socioeconómica, seguro de salud y dónde recibieron su cuidado.

Los científicos encontraron que de las 189.734 mujeres en el estudio, el 55% recibió una lumpectomía con radiación de seguimiento, el 38,8% una mastectomía unilateral y un 6,2% una doble mastectomía. En general, la proporción de mujeres que se someten a mastectomías unilaterales disminuyó durante el periodo de estudio, mientras aumentó la proporción de las que optan por las mastectomías bilaterales.

Blanca y de clase alta

Un dato interesante del estudio, apuntado ya en el trabajo del Comprehensive Cancer Center de la Universidad de Michigan, es que son las mujeres de clase alta y con más información las que optan por la doble mastectomía. El análisis muestra que son las minorías raciales y étnicas, así como mujeres de nivel socioeconómico más bajo, las más propensas que otras a someterse a una mastectomía unilateral. Por el contrario, las mujeres a las que se les practicó una mastectomía bilateral tenían más probabilidades de ser de clase media o alta, menores de 50 años, blancas no hispanas o alguna combinación de estas características.

Y en cuanto a la diferencia en las tasas de supervivencia a largo plazo entre las mujeres que se sometieron a una mastectomía doble y las que recibieron una lumpectomía más radioterapia se constata que no es estadísticamente significativa. La tasa de supervivencia ligeramente menor entre las mujeres que se sometieron a una mastectomía unilateral podría deberse al hecho de que estas enfermas tienden a ser miembros de minorías raciales o étnicas o poseen un nivel socioeconómico más bajo que otros grupos de pacientes, o ambos, según los investigadores.

El procedimiento de la mastectomía bilateral es especialmente frecuente entre las mujeres blancas no hispanas menores de 40 años que tienen un seguro privado 

A pesar del hecho de que las mujeres que habían solicitado la extirpación de los dos senos no presentan mejores tasas de supervivencia, el estudio encontró un rápido incremento del número de mujeres que está optando por la cirugía compleja, aunque requiere un largo periodo de recuperación y posiblemente cirugía reconstructiva. El procedimiento de la mastectomía bilateral es especialmente frecuente entre las mujeres blancas no hispanas menores de 40 años que tienen un seguro privado y reciben atención en un centro de cáncer designado por el Instituto Nacional del Cáncer. De hecho, el 33 por ciento de las mujeres menores de 40 años se sometió a la doble mastectomía en 2011, frente al 3,6 por ciento en 1998.

La prevalencia de la mastectomía bilateral entre todas las pacientes en el estudio aumentó de 2 a 12,3 por ciento durante el mismo periodo de tiempo. En contraste, las mujeres de minorías raciales o étnicas con seguro público, como Medicaid, tenían más probabilidades de ser tratadas mediante una mastectomía unilateral.

Mutaciones BRCA1 y BRCA2

Kurian y Gómez destacan en que estos resultados no significan que una mujer con mutaciones en los genes BRCA1, BRCA2 u otra alteración genética conocida por aumentar significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de mama o con un fuerte historial familiar de cáncer de mama no deban ser tratadas con mastectomía bilateral. Una predisposición genética al cáncer puede significar que la extirpación de ambos senos es una opción efectiva.

También hay otras razones por las cuales una mujer puede elegir una doble mastectomía. Algunos métodos de reconstrucción mamaria nuevos logran una mejor simetría cuando ambas mamas se reconstruyen de forma simultánea y la extirpación de ambos senos también puede aliviar el miedo y la preocupación de la mujer de que se produzca un segundo tipo de cáncer en su seno restante, señalan las investigadoras.

Las expertas concluyen que es fundamental una mayor información sobre los riesgos y los beneficios de la mastectomía profiláctica contralateral, además de que los cirujanos sean conscientes de cómo la preocupación de las pacientes sobre la recurrencia impulsa a tomar las decisiones. 

Fuente: ABC.es

Médicos del Mundo impugna ante la Oficina Europea de Patentes, el registro de «Sovaldi»


Médicos del Mundo ha presentado una oposición a la patente de sofosbuvir, comercializado como «Sovaldi»  Gilead, ante la Oficina Europea de Patentes, con el objetivo de que sea impugnado el
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registro de este nuevo tratamiento de la hepatitis C y se llegue al mayor número de pacientes que lo soliciten. 

Se trata de la primera vez en Europa que una ONG sanitaria utiliza esta vía para mejorar el acceso de los pacientes a los medicamentos. La oposición a la patente es un recurso jurídico por el cual la validez de una patente puede impugnarse, y, en caso de éxito, el medicamento puede entrar en competencia con versiones genéricas, que costarían solo unos 100 dólares (88 euros) en el caso del sofosbuvir.

«Estamos defendiendo la universalidad del acceso a los cuidados médicos: la lucha contra las inequidades en este campo pasa por preservar un sistema de salud solidario», explica el doctor Jean-François Corty, Director de Operaciones de Médicos del Mundo Francia. «Incluso en países con economías relativamente saneadas, resulta difícil hacer frente a este gasto, y ya estamos viendo desarrollarse pautas arbitrarias de dispensación, que privan a las y los pacientes de esta medicación», prosigue.

Desde la organización recuerdan que esta situación se está denunciando desde hace varios meses, la Red Internacional de la ONG, al igual que otras asociaciones, viene alertando sobre los problemas que plantea el precio de los nuevos tratamientos contra la hepatitis C, en particular en el caso de este fármaco. «Dado que Gilead abusa de su patente para exigir unos precios inasumibles por los sistemas de salud, Médicos del Mundo ha tomado la decisión de impugnarla», explica.

El precio de la terapia es superior a los 40.000 euros en Francia, Alemania, Reino Unido o España, un precio que califican de «exorbitante» y que limita el acceso a ella de numerosos pacientes. Más entendiendo que, «si bien la utilización de este fármaco en el tratamiento de la hepatitis C es un adelanto terapéutico importante, la molécula misma no es lo bastante novedosa para justificar una patente».

La opción del recurso jurídico ya ha sido utilizada por la sociedad civil en la India y en Brasil, con el propósito de revocar las patentes concedidas abusivamente sobre ciertos medicamentos y permitir el acceso a versiones genéricas, lo que ha supuesto reducir considerablemente los precios de los tratamientos, permitiendo acceder a ellos a enfermos que no se hubiera podido atender de no ser así.

Médicos del Mundo cree que cualquier barrera de acceso a medicamentos que puedan mejorar la salud de las personas es «una limitación de un derecho humano» y, por tanto, «una situación injusta». Y, bajo estas premisas, esperan que se abra un debate público sobre la fijación de los precios de los medicamentos y su impacto sobre el sistema de salud.

Finalmente, reitera que la decisión de la Red Internacional de Médicos del Mundo de impugnar la patente tiene como propósito «propiciar el acceso universal a los tratamientos contra la hepatitis C en Europa y en el resto del mundo». Además, recuerda que numerosos especialistas, como los agrupados en el Grupo de Trabajo sobre Salud, Medicamentos e Innovación (GTSMI), han recordado que los gobiernos europeos disponen de varias opciones para facilitar los medicamentos necesarios a la ciudadanía a un precio asequible, desde la transparencia de precios a la emisión de licencias obligatorias para la fabricación de genéricos.


Advertencia para nuestras autoridades sanitarias: En España, Sanidad prohíbe el uso de codeína como antitusígeno en menores de 12 años



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La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha restringido el uso pediátrico de los fármacos con codeína para el tratamiento de la tos asociada a procesos catarrales, prohibiendo su uso en menores de 12 años y en mujeres durante la lactancia. Asimismo, tampoco se recomienda en menores 18 años si tienen problemas respiratorios. La codeína es un opioide que se encuentra autorizado para el tratamiento sintomático del dolor de intensidad leve o moderada y de la tos improductiva, y hasta ahora también se utilizaba para tratar la tos asociada a procesos catarrales en niños.

En 2013 el Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia europeo (PRAC) llevó a cabo una revisión acerca de la relación beneficio-riesgo de los medicamentos con codeína utilizados para el tratamiento del dolor en la población pediátrica, tras haberse conocido varios casos graves, algunos de ellos mortales, de niños que habían sufrido intoxicación por morfina tras haber recibido codeína como analgésico. Estos casos tuvieron lugar debido a que el efecto farmacológico de la codeína se debe a su transformación en morfina gracias a la enzima CYP2D6 del citocromo P450 y algunas personas son genéticamente metabolizadores ultrarrápidos y, por tanto, transforman la codeína en morfina más rápidamente.

El porcentaje de afectados por esta rápida metabilización es variable y depende del origen ético, pero hace que estos pacientes tengan más posibilidades de presentar intoxicación por morfina. Asimismo, a raíz de esta investigación se inició una nueva evaluación considerando que los riesgos detectados podrían ser extrapolables a la utilización de codeína para el tratamiento de la tos asociada a procesos catarrales en población pediátrica.

De este modo, han visto que existe escasa evidencia científica que avale el uso de codeína para el tratamiento de la tos asociada a procesos catarrales en niños, siendo estos procesos en la mayoría de los casos de carácter autolimitado.

Reacciones adversas

Y, aunque la intoxicación por morfina puede producirse a cualquier edad, los niños menores de 12 años presentan un mayor riesgo de sufrir reacciones adversas tras la administración de codeína, pudiendo resultar tales reacciones especialmente graves en caso de que sean metabolizadores ultrarrápidos. Un riesgo que, según la AEMPS, también es aplicable a aquellos pacientes que independientemente de la edad presenten compromiso de la función respiratoria por patologías subyacentes.

En virtud de estos análisis, han determinado que el abordaje terapéutico de la tos crónica en niños deberá ser preferentemente etiológico, y debe restringirse su uso en menores de 12 años, pacientes que son metabolizadores ultrarrápidos y mujeres durante la lactancia, en este último caso ante el riesgo que presentaría el niño de sufrir reacciones adversas graves en caso de que la madre fuese metabolizadora ultrarrápida. Asimismo, tampoco es aconsejable el uso de codeína en pacientes de 12 a 18 años de edad que presenten compromiso de la función respiratoria debida por ejemplo a trastornos neuromusculares, patología respiratoria o cardiaca grave, infecciones pulmonares, trauma múltiple o pacientes que hayan sido sometidos a procedimientos quirúrgicos extensos.

Actualmente la información procedente de la Base de datos de Investigación Farmacoepidemiológica en Atención Primaria (BIFAP) de la AEMPS indica que el uso de codeína en niños de entre 2 y 11 años es mayoritariamente como antitusígeno, siendo prácticamente inexistente en menores de 2 años.

Fuente: La Razón.es

Hablando de Bioética: La delgada línea que separa la muerte digna de la eutanasia


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La ley francesa aprobada esta semana otorga al paciente terminal el derecho a la sedación «profunda y continua». La palabra no aparecía en el texto, pero sobrevoló tanto antes como después del debate celebrado en la Asamblea Nacional: eutanasia. Las críticas vinieron por los dos flancos posibles: por un lado, asociaciones provida consideraban que se dejaba la puerta abierta a su práctica, al diferenciar entre «sedaciones buenas y malas»; por otro, las organizaciones que apoyan la «muerte digna» creían que se había dejado pasar una oportunidad para aprobar por ley la eutanasia, algo que verían con buenos ojos, según los sondeos, ocho de cada diez franceses. Así, toda iniciativa que pretende legislar en este sentido no está exenta de polémica, debido a que la redacción de los textos puede dar pie a ambigüedades y dobles lecturas. Algo que también ocurre en nuestro país.

Actualmente, Andalucía, Aragón, Navarra y Canarias cuentan con leyes aprobadas en este sentido. Mientras, País Vasco, Galicia y Baleares planean su tramitación.

El texto de Baleares ha sido analizado en profundidad por Profesionales por la Ética. Se trata de una iniciativa del PSOE respaldada por el PP que, de momento, cuenta con el visto bueno para iniciar su trámite parlamentario. En opinión de esta asociación, se han realizado mejoras en el texto. Por ejemplo, y como ocurría en el caso francés, el borrador incluía también el derecho a la sedación terminal, algo que puede suponer una «eutanasia encubierta». Finalmente, explican, la sedación sólo se aplicará en la agonía de los pacientes, «cuando la necesiten y esté indicada». Sin embargo, y como explica la doctora María Alonso, portavoz de Vida Digna de Profesionales por la Ética, el borrador incluye el «derecho al rechazo de intervenciones», sin dejar claro a qué tratamientos se refiere: ¿hablamos de cuidados ordinarios o extraordinarios? «Si este punto no se aclara, podría ser legal retirar la hidratación y nutrición del paciente, lo que supondría claramente una eutanasia», asegura Alonso. El problema, añade, es que en el texto no se diferencia entre la limitación de medidas de soporte vital –como la hidratación y nutrición–, que podrían provocar una muerte intencionada por omisión de cuidados básicos, de las medidas «desproporcionadas», que el profesional debe evitar para no incurrir en el llamado encarnizamiento terapéutico. Por ello, sí sería ético, explica la doctora, retirar el respirador a un paciente en coma que no ha respondido a un tratamiento en un tiempo que los médicos consideren adecuado. Y del mismo modo, también es «lícito» retirarle la hidratación y nutrición a un enfermo en fase de agonía –aquel que «puede fallecer en 24 o 48 horas»–.

Álvaro Gándara, presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal), afirma a este diario que este derecho al rechazo del tratamiento ya viene recogido en la Ley de Autonomía del Paciente, de 2002. «Es algo que está aprobado y no me parece ningún disparate. Se contempla y se hace: en fase de agonía, se retiran la hidratación y nutrición del paciente, informándolo a él o a los familiares. Poner una sonda gasográstica en estos casos supone un encarnizamiento», opina. De hecho, la Secpal fue consultada al respecto y terminó dando su visto bueno al texto balear después de que se retirara el «derecho a la sedación».

Y es que, en opinión de Gándara, éste constituye uno de los principales problemas de estas leyes. «El derecho a la sedación no tiene sentido. No es un derecho: es una práctica quirúrgica determinada. Si no está indicada, no se puede exigir», señala. «La sedación, como cualquier otra técnica, requiere unas dosis proporcionadas. Y si se hace mal, ya no es una sedación: es eutanasia», añade.

En este punto coinciden también Profesionales por la Ética. La tendencia actual es incluir la sedación paliativa como un derecho. Así ocurre en Andalucía, Aragón y Canarias. En la mayoría de casos, es para aquellos pacientes en fase terminal o de agonía «si el dolor es refractario al tratamiento específico». La consideración de «derecho» para la sedación puede dar pie a complicaciones. «El médico es el que mejor conoce las cartas y el que debe comunicar al paciente las opciones para que elija», explica Alonso. Y el hecho de otorgar poder al paciente por encima del profesional puede provocar que «el médico actúe inhibiéndose y abandonando al paciente». «Todos los médicos tenemos claro que no se puede llevar a cabo un encarnizamiento. No necesitamos de leyes, derechos y deberes, sino un diálogo con el paciente y fomentar una buena humanización de la medicina», añade. Así, Álvaro Gándara cree que una ley «debe recoger una buena atención paliativa y la lex artis, lo que hay que hacer en una determinada situación de acuerdo a lo que recogen la ciencia y la práctica médica habitual».

¿Y en qué lugar quedan los profesionales ante estas legislaciones? De todas las leyes, señala Alonso, la aprobada en Navarra «es la única que no coacciona a profesionales con sanciones, pues retiró la tipificación de ‘‘delito muy grave’’ por la de ‘‘obstaculización a los ciudadanos de los derechos expresados en la ley’’».

Fuente: Larazón.es